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¿Cuál es la conexión entre la raza y los trastornos del sueño?

Mientras que factores como el estilo de vida y la salud mental pueden aumentar el riesgo de trastornos del sueño, también lo puede hacer algo más: su raza. Las minorías raciales tienen un mayor riesgo de sufrir trastornos del sueño como el insomnio que los caucásicos. Por ejemplo, los afroamericanos son más propensos que los caucásicos a dormir menos de seis horas por noche y a padecer apnea del sueño, mala calidad del sueño y somnolencia diurna. En promedio, los afroamericanos duermen casi una hora menos por noche que los blancos.

Además, los afroamericanos sólo pasan alrededor del 15 por ciento de su noche en una etapa llamada sueño de ondas lentas (que se considera la fase más reconstituyente). Los caucásicos, por otro lado, pasan el 20 por ciento de su noche allí, por lo que el sueño que obtienen es de mayor calidad. Las personas de herencia hispana y china también tienen mayores índices de problemas como respiración desordenada del sueño y duraciones cortas de sueño, en comparación con los blancos.

Estas diferencias en la calidad del sueño no sólo hacen que las minorías tengan más probabilidades de estar cansadas, sino que también pueden tener un efecto dominó en la salud mental y física. Muchos de los problemas de salud que afectan a las minorías raciales en mayor medida, como las enfermedades cardíacas y la diabetes, pueden estar relacionados con un sueño deficiente.

¿Qué está pasando aquí? Eso es más difícil de determinar. Una cosa que se sabe es que no son sólo los factores socioeconómicos. Aunque la brecha racial se reduce cuando se tienen en cuenta los ingresos, no desaparece, y aunque vivir en un vecindario seguro y tranquilo (que probablemente sea más caro) puede ayudarte a dormir mejor, eso tampoco explica del todo el problema. Otra posible causa es el aumento de los niveles de estrés y preocupación (es más probable que las minorías se enfrenten a la discriminación en su vida cotidiana).

Curiosamente, también hay una diferencia en la forma en que se enseñan los hábitos de sueño a los niños de diferentes razas. Los niños caucásicos son más propensos a tener horarios estrictos para dormir que los niños afroamericanos o hispanos. Al perderse el aprendizaje de los hábitos de sueño de niño, puede ser más difícil crearlos desde cero como adulto. Esto está apoyado por la encuesta de la Fundación Nacional del Sueño de América, que encontró que los afroamericanos son más propensos a llenar su hora antes de acostarse con actividades, en lugar de relajarse o relajarse.

Estos hallazgos muestran que muchos factores diferentes pueden jugar un papel en la calidad del sueño que se obtiene cada noche. Algunos de estos factores, desafortunadamente, están en gran parte fuera de su control. Pero seguir los consejos para un sueño saludable puede ayudarte a minimizar el problema lo más posible y a sentirte más fresco cada día.